1. NITRATOS
Los nitratos son uno de los tratamientos farmacológicos más antiguos en uso.
Los nitratos, en el interior del organismo liberan óxido nítrico (NO). Este NO es una molécula endógena que provoca la relajación de musculatura lisa vascular. La vasodilatación es el efecto más importante de los nitratos, que al tratarse de una vasodilatación venosa originan una disminución de la precarga, de la presión de la aurícula derecha y de la presión capilar pulmonar. Todo ello, sin producir casi modificación del volumen minuto, lo que se traduce en una disminución de la demanda de oxígeno por parte del miocardio.
Además de estas acciones vasculares sistémicas, los nitratos producen una vasodilatación coronaria, por una acción directa sobre estas arterias y por una acción indirecta al disminuir la precarga.
La vasodilatación que producen los nitratos varía en función de la dosis administrada. Dosis pequeñas, producen una marcada venodilatación con redistribución del flujo sanguíneo hacia las piernas y hacia las áreas esplácnicas y mesentéricas. Dosis un poco mayores, producen un aumento del diámetro y conductancia arterial, y dosis superiores inducen vasodilatación de las arteriolas y vasos de resistencia. A dosis muy elevadas, la venodilatación es tan intensa que los nitratos inducen hipotensión marcada con aumento del tono simpático compensatorio.
Los nitratos más utilizados en la actualidad son:
- Nitroglicerina (Trinitrato de glicerilo)
- Dinitrato de Isosorbide
- Mononitrato de Isosorbide
Las principales diferencias entre ellos son de tipo farmacocinético.
