Fármacos indicados en la Hipertensión Arterial: Vasodilatadores


3. BLOQUEANTES DE LOS CANALES DEL CALCIO

Los bloqueantes de los canales del calcio es un grupo de fármacos muy diferente a los anteriores, ya que como su nombre indica, estos fármacos bloquean los canales de calcio lentos o los canales de calcio dependientes de voltaje. 

Los canales lentos del calcio se pueden encontrar en tres estados funcionales:  activo, inactivo y de reposo. El proceso de activación es dependiente de la diferencia de potencial de la membrana. Por su parte, la inactivación está causada por la diferencia de potencial mantenida o por el propio calcio. Mientras el canal está inactivo no se puede volver a activar, ha de pasar al estado de reposo. 

 

Los bloqueantes de los canales del calcio existentes, se agrupan en tres grupos fundamentales, teniendo cada uno de ellos un principio activo como prototipo: 

  • Dihidropiridinas: nifedipino. 

  • Bencilalquilaminas: verapamil.

  • Bentiazepinas: dialtiazem.

Los tres grupos ejercen su acción mediante la interacción con lugares específicos en el canal de calcio descrito. En el caso del verapamil y el diltiazem, para llegar a su sitio de acción el canal deberá encontrarse en estado activo dado que sus receptores específicos se encuentran en la parte interna del canal y necesitan atravesarlo para llegar hasta él. Por tanto, tendrán mayor efecto cuando la frecuencia de apertura del canal sea mayor. 

Por el contrario, las dihidropiridinas como el nifedipino y el resto de fármacos de este grupo, pueden actuar en cualquier fase del canal ya que su receptor se encuentra en la parte externa del mismo. Sin embargo, algunos estudios demuestran que tienen preferencia a unirse cuando el canal se encuentra en su fase inactiva.  Según el mecanismo descrito, los bloqueantes de los canales del calcio actuarían en cualquier célula que tuviese dichos, pero se ha comprobado que poseen una selectividad de sobre canales de calcio localizados en territorio vascular y cardicaco.

 

Por ello, las acciones principales de los bloqueantes son cardiovasculares, con efecto sobre la hemodinámica. Así, a nivel vascular van a producir vasodilatación arterial y arteriolar, disminución de la poscarga y vasodilatación coronaria. 

A nivel cardiaco los efectos más llamativos son: bradicardia, disminución de la conducción en el nodo aurículo–ventricular y disminución de la fuerza de contracción (efecto inotrópico negativo). Las respuestas hemodinámicas derivadas de estos efectos incluyen: disminución de la tensión arterial, aumento del gasto cardiaco, disminución de la demanda de oxígeno por el miocardio y actuación sobre arritmias supraventriculares.

 

Sin embargo, no todos los bloqueantes del calcio presentan todas las acciones enumeradas. Por un lado, los fármacos del grupo de las dihidropiridinas poseen un gran efecto vascular periférico, aunque no producen efectos cardiacos. En esta situación, se puede observar que en lugar de producir bradicardia, estos fármacos inducen taquicardia y aumento de la contractilidad miocárdica, debido al efecto hemodinámico compensador. Un fármaco de este grupo, el nimodipino, posee una importante acción sobre los vasos cerebrales aumentando el riego sanguineo cerebral.

Por otro lado, los del grupo de las bencilalquilaminas, y de las benzotiazepinas poseen los efectos cardiacos descritos, y presenta menor acción sobre los vasos sanguineos periféricos. Este hecho también ha condicionado que el grupo que más se haya desarrollado haya sido el de las dihidropiridinas con el fin de modificar y mejorar la cinética de sus principios activos.