Soporte inhalatorio
Todas las combustiones domésticas e industriales tienen la misma reacción química oxidativa dando lugar a CO2, H2O y energía en forma de calor. Sin embargo, cuando las combustiones son incompletas y además tienen lugar en ambientes cerrados, poco ventilados o con insuficiente oxígeno en el medio dan lugar a un producto intermedio en la reacción oxidativa como es el monóxido de carbono, dando lugar a la intoxicación por CO.
El monóxido de carbono es un gas inodoro e incoloro, estable a temperatura ambiente y de gran afinidad por los anillos porfirínicos de los grupos globina, de tal forma que desplaza el oxígeno del grupo "hemo" de la hemoglobina dificultando la llegada de oxígeno a los tejidos. Se forma la carboxihemoglobina (COHb) que bloquea el transporte y utilización de oxígeno, por lo que produce inconsciencia inmediata por hipoxia cerebral.
La clínica más frecuente es la disnea, cefalea, confusión, náuseas/vómitos, dolor torácico, obnubilación e incluso en casos más graves coma. No existe cianosis porque la carboxihemoglobina es de color rojo intenso, por lo que los intoxicados por monóxido de carbono suelen presentar coloración "rojo cereza". El diagnóstico se establece a partir de la triada: exposición demostrada, presencia de síntomas característicos de intoxicación por CO y la demostración clínica de un nivel de carboxihemoglobina elevado, por encima del 4% en no fumadores y del 10% en fumadores. Una vez realizado el diagnóstico, el tratamiento consistirá en la administración de oxígeno al 100%, en pacientes conscientes se llevará a cabo a través de mascarillas con válvula de alto flujo o con un dispositivo de circuito cerrado, y en pacientes inconscientes estará indicada la intubación orotraqueal y la ventilación mecánica con FiO2 al 100%.
