Tema 1. Intoxicaciones.


5. MORDEDURAS DE SERPIENTE

Las mordeduras de serpiente presentan una mortalidad elevada sobre todo en países tropicales. En España se estima que la incidencia es de 3-5 muertes al año. Existen más de 3000 tipos de serpientes y únicamente son venenosas 375.

Las especies venenosas con distribución en España comprenden tres víboras (V. aspis, V. seoanei, V. latasti) y dos culebras (bastarda y cogulla). Las víboras y las culebras se distinguen por:

  • Víboras: dos colmillos anteriores grandes en forma de gancho, cabeza triangular, escamas pequeñas, nariz respingona, pupila vertical, cuerpo robusto, cola corta y menores de 1 metro de longitud. La mordedura presenta dos incisiones paralelas separa- das entre sí 6-10 mm. El veneno tiene efectos proteolíticos, anti- coagulante, hemolítico y excepcionalmente neurotóxicos.
  • Culebras: dos colmillos en la parte posterior del maxilar superior, cabeza oval y corta, escamas grandes, pupila redondeada, cuerpo esbelto y alargado, en ocasiones sobrepasan los 2 metros de longitud. Al morder marcan una hilera de dientes. El veneno produce adormecimiento de la zona lesionada e inflamación local, siendo raros los efectos generales.

Manifestaciones clínicas

La sintomatología está en relación con la cantidad, potencia y naturaleza del veneno así como del tipo de serpiente. Existe una clasificación que define el grado de envenenamiento:



 

Las mordeduras más graves son las que afectan a niños menores de 5 años y las localizadas en cara, cuello y tronco.

El alcance de la reacción depende de los siguientes hechos:

  • La especie y el tamaño de la serpiente
  • Localización y profundidad del mordisco
  • El número de mordeduras

Tratamiento

  • Mantener la calma y tranquilizar al paciente.
  • Identificar la especie venenosa.
  • Limpieza y desinfección

o   irrigar con suero salino y aplicar desinfectante incoloro que permita controlar la evolución de la lesión.

  • Inmovilización y elevación del miembro afecto en posición funcional.
  • Analgesia.
  • Profilaxis antitetánica.
  • Profilaxis antibiótica.

o   Se recomienda en mordeduras de culebra por su elevada frecuencia de infección. Se realizará vía oral con amoxicilina/clavulánico 875/125mg/8h; se utilizarán clindamicina o eritromicina si existen alergias.

  • Antídoto específico

o   suero antiofídico si es por víbora. Se aplicará en el grado 3 y en el 2 si afecta a más del 50% del miembro afecto.

  • No aplicar hielo, ya que puede agravar la isquemia.
  • No realizar incisiones o succionar el veneno.
  • Si el paciente se encuentra a más de una hora del hospital, se puede aplicar un torniquete de banda ancha en zona proximal a la herida. Se deben vigilar pulsos y aflojar el torniquete durante 2 minutos y cada 15 minutos.
  • Si la mordedura es de víbora se debe derivar a un centro hospitalario aunque el paciente se encuentre asintomático.